Reglas de oro del apostante novato

Las claves para dar tus primeros pasos en el mundo de las apuestas con seguridad y eficacia

 

Como puedes comprobar tan solo con hacer un recorrido por nuestro sitio, hay multitud de consejos, trucos y estrategias que puedes tener en cuenta a la hora de apostar y que a la vez se pueden ajustar a los distintos perfiles de apostantes, pero en esta ocasión nos enfocaremos más concretamente en ese sujeto que por primera vez decide sumergirse en este mundo y que se lanza sin red de seguridad. Para evitar que se estrelle irremediablemente, vamos a considerar algunas de las cuestiones que son importantes conocer para un novato.

Elegir las casas de apuestas. Uno de los primeros puntos es elegir la casa de apuestas con la que vamos a jugarnos los cuartos. Como ya hemos comentado en alguna ocasión, nuestro consejo es no limitarse a una sola casa de apuestas. La ventaja de apostar por Internet es que sin movernos de nuestra silla podemos hacer un recorrido por las mismas, analizando las que más se ajusten a lo que andamos buscando y registrarnos en unas pocas que sean favorables para nuestros intereses. Al hacerlo es importante tener en cuenta en primer lugar las garantías que nos ofrecen y otros criterios esenciales a la hora de elegir la casa de apuestas.

En los comienzos, y al hilo de la elección de la casa con la que apostar, es muy interesante estar al corriente de los bonos de bienvenida que todas ofrecen. Se trata de un buen modo de probar su oferta sin arriesgar nuestro dinero. Tanto los bonos de bienvenida como las promociones pueden presentar notables diferencias entre unas y otras casas de apuestas, aunque tampoco deben ser determinantes en nuestra elección.

Gestión del bankroll. Una buena administración de nuestros fondos es indispensable para no cometer la torpeza de dejarnos llevar por la euforia y encontrarnos en la situación que todos tratan de evitar, las pérdidas no previstas. Es obvio que en las apuestas se gana y se pierde dinero indistintamente, pero es primordial saber hasta dónde se puede arriesgar.

Para comenzar es esencial destinar un presupuesto concreto y acorde a una actividad recreativa y ser inflexible con el mismo, de modo que jamás ponga en peligro nuestra economía. Acto seguido, hacer otro tanto respecto al stake (el dinero que se dedica a una apuesta concreta) imponiéndose un límite máximo que en líneas generales no debería superar el 5% o 10% de nuestro bankroll. En este mismo sitio se puede encontrar más información detallada respecto a la gestión del bankroll.

Atención a la cuota y el spread. La cuota es el valor por el que se multiplicará nuestra apuesta en el caso de salir airosos. Suelen variar ligeramente entre las diferentes casas de apuestas, por lo que es importante elegir cuidadosamente en qué sitio realizar nuestra operación.

A su vez el spread (la diferencia entre las probabilidades reales y las que estima el sitio de apuestas) que marca la comisión que se lleva la casa de apuestas, puede variar de forma sustancial en función de la casa y de la apuesta en sí, por lo que es muy importante seleccionar con cautela los sitios que nos apliquen un spread más pequeño.

Seleccionar con cuidado el evento y la apuesta: una vez que tenemos en orden todo lo anterior, llega el momento de apostar (también es recomendable hacer alguna apuesta simulada antes de arriesgar nuestro capital). A partir de aquí la suerte juega un papel primordial, pero es el momento de vigilar los pequeños detalles que incrementan o disminuyen nuestras posibilidades de éxito.

Sin duda uno de los principales es la información. Estar al tanto de todo lo que rodea al juego por el que vamos a apostar nuestro dinero aumentará nuestras posibilidades de ganar. En una competición deportiva, la climatología, la motivación, las bajas o la urgencia de cada competidor pueden ser factores muy importantes que condicionen el resultado. Esto se acentúa cuando se trata de deportes menos mediáticos, ocasiones en que las casas de apuestas se relajan a la hora de fijar las cuotas y no están tan pendientes de los detalles más pequeños como pueden ser molestias en un competidor o circunstancias como un apercibimiento de sanción, resultados favorables para ambos o situaciones similares que le hagan emplearse con menos intensidad.

Barajar diferentes tipos de apuestas. Al comenzar en este mundo es indispensable conocer bien su funcionamiento y estar al corriente de las reglas de cada casa de apuestas, aunque con ver una podemos hacernos una idea de las normas básicas, ya que en gran medida son similares para la mayoría. Esto es importante, tanto para no cometer errores que echen a traste con nuestra apuesta, como para conocer a fondo toda la información y las posibilidades que nos ofrecen.

Aunque las apuestas más populares son las que se realizan en función del resultado final, hay muchas otras que pueden ser de gran interés. Se pueden realizar apuestas en vivo, combinadas, al resultado, a los goles o puntos que se consigan, al primer jugador amonestado, etcétera. Durante las apuestas en vivo se abren ante nosotros distintas posibilidades como asegurar o cerrar la apuesta, cubrir un resultado realizando en un momento concreto otra apuesta a un resultado distinto, o muchas otras estrategias que se van puliendo con la experiencia y habilidad del apostante.

Fuente: Pixabay

Un ejemplo para entender este tipo de estrategias podría ser un partido de fútbol que tiene una buena cuota para el empate porque las estadísticas, la situación de los contendientes u otros motivos, dicen que es poco probable que eso suceda. Supongamos que tras apostar al empate llegamos a los últimos minutos del encuentro y nos percatamos de que el juego se vuelve loco con ambos equipos buscando desesperadamente la victoria y arriesgándose a encajar un tanto con la consiguiente derrota. En ese momento nuestra apuesta corre un gran peligro y puede ser un buen momento de cerrarla si está contemplada esa opción.


Pero en según qué casos puede caber otra posibilidad, ya que pese al riesgo que corre el resultado que hemos elegido a raíz de la dinámica que toma el encuentro, lo lógico es que la cuota de apuestas para el empate haya bajado significativamente porque el tiempo se agota. Al contrario sucede con la apuesta por la victoria de cualquiera de los equipos que ven como las cuotas aumentan su valor porque se quedan sin tiempo para vencer en el juego.


Este puede ser un momento ideal para apostar de nuevo una pequeña cantidad de dinero a la victoria de los dos equipos, lo que en cierta medida es probable que cubra la cantidad de dinero que nos estamos jugando con el mencionado empate que aún tenemos en el aire.

El éxito de estrategias como la anterior obviamente va ligado a los conocimientos y la habilidad del apostante, y seguro que no siempre será tan positiva, pero sin duda son un recurso para aumentar la probabilidad de ganar o al menos de mitigar las pérdidas.

Por otro lado, también nos demuestra de manera fehaciente la importancia de tener en cuenta los detalles pequeños en este mundillo, como bien puede ser apostar a un evento que sea retransmitido en vivo para ver in situ cómo discurre el juego.

En resumen, hay algunos parámetros que es recomendable cumplir escrupulosamente y otra infinidad de factores muy interesantes y a tener en cuenta a la hora de comenzar en este emocionante mundo de las apuestas. Ser cuidadoso con ellos no garantiza que vayas a ganar dinero, pero sin duda puede contribuir a evitar que lo pierdas.